Una conductora ebria atropella y mata a un ciclista... y después, ya muerto... se ríe de él....
Una conductora ebria que mató a un ciclista en Arizona ha sido condenada a diez años de cárcel, cuando el juez que instruía el caso, escuchó’ una grabación en la que se reía de la muerte de la víctima.
El ciclista L'Ecuyer iba en su bicicleta, por el carril para ciclistas cuando Melissa Arrington se salió de la carretera y lo arrolló. La víctima sólo pudo recostarse en la cama que Arrington llevaba en su furgoneta, donde murió.
Fue arrastrado más de 240 metros tras el impacto. Los hechos ocurrieron en 1 de diciembre del 2006.
Según informes oficiales de la policía, Arrington contenía el doble de lo permitido en el Estado de Arizona, de alcohol en sangre, el limite es de 0'8%, en un examen realizado dos horas después del accidente.
El testigo del caso afirma que Arrington, conducía dando tumbos y que en al menos dos ocasiones se salió de la carretera antes de arrollar al ciclista Francés L'Ecuyer.
Melissa Arrington de 27 años fue declarada culpable de dos cargos por conducción bajo los efectos del alcohol y homicidio por negligencia.
En el momento del accidente a Arrington le habían suspendido el carnet de conducir por conducción bajo los efectos del alcohol en fechas anteriores.
La acusada podía haber estado sólo cuatro años en la cárcel de no ser por una impresionante grabación obtenida por los guardas de seguridad de la prisión donde cumplía condena.
La conversación telefónica fue grabada una semana después de la muerte del ciclista, en ella Melissa habla con un amigo suyo.
Esta es la conversación traducida:
Amigo: John dice que en lo que a él respecta has hecho un favor al mundo porque te cargaste a un abraza-árboles, a un francés y a un marica de una tacada. Está orgulloso de ti. Deberían darte una medalla.
Melissa: (Risas).
Amigo: Sé que es terrible lo que digo.
Melissa: No, no lo es.
En la grabación Melissa también habla del testigo que vio el accidente y agrega en tono irónico: "Si tan preocupada estaba de lo que pudiera ocurrir, quizás tenía que haber llamado antes al 911"
Después de que el juez Cruickshank escuchara la cinta, condenó a Arrington a 10 años y medio de cárcel, un año menos de la pena máxima por homicidio por negligencia,
Según el juez, Melissa Arrington aún no es consciente de las consecuencias de sus actos en el caso del que se le ha acusado.
L'Ecuyer fue un excelente atleta, conocido por su presencia en multitud de concursos para recaudar fondos para obras de beneficencia.
La hermana de la víctima declaró en honor a su hermano, "que dio hasta la última gota de su energía y cada centavo que tenía para tratar de tener una vida mejor para sí mismo y los demás."
El juez actuó de la forma más humana que cabía esperar, ante la desconsideración y burlas de esta energúmena, la cual no tiene ni un ápice de consideración por la vida ajena. No fue suficiente acabar con la vida de aquel pobre hombre que encima se ríe por un acto atroz de la que es responsable.
Actuaciones judiciales así son las que necesitamos en España. Quizás nuestros jueces deberían aprender un poco de humildad ante casos como este y otros de contenido similar, como es el caso de Enaitz, en el que la justicia a llevado adelante la demanda propuesta por ese desalmado para exigir a los padres de la víctima 20.000 euros por las reparaciones de su flamante coche.
La ley esta para cubrir y defender los derechos de todos, pero no puede anteponer a un hecho sumamente grave, como es la muerte de un joven por negligencia de un conductor, la petición de una indemnización casi millonaria para arreglar el coche de un empresario al que le sobra el dinero por todos lados.
¿Que esta pasando en España que las máximas autoridades judiciales permiten semejantes barbaridades a pesar del rechazo social?
Siempre se ha dicho que hay que escuchar la voz del pueblo, pero acabaremos afónicos antes de que escuchen nuestras peticiones y nuestros clamores por una justicia digna.
El caso de Enaitz no es el primero ni será el último de esta índole en la que el asesino parece tener más derechos que la víctima.
Y todo esto ocurre por que nadie hace nada al respecto, ¿nuestros jueces han perdido la humanidad a medida que pasan los años?
Deberían mirar más allá y recordar que hay cosas que no pueden estar por encima de la moral.
Melissa Arrington merece estar esos diez años en prisión, pero incluso antes de que se conociera la existencia de la cinta, puesto que es un asesinato en toda regla con el agravante de que la conductora iba borracha y no era la primera vez que tenía problemas por conducir así.
Las leyes en todos los países deberían ser más duras con este tipo de personas, por más que se lucha contra la conducción temeraria y bajo los efectos del alcohol no se consiguen resultados realmente notables y satisfactorios. La gente poco caso hace de los miles de anuncios, cada vez más espeluznantes, de la dirección general de tráfico.
Las sanciones por dichas acciones no parecen ser efectivas y mucho menos concienciadoras para la sociedad que nos rodea.
De cada mil conductores responsables, sólo con que haya uno que no lo es, es suficiente para acabar con la vida de algún inocente.
Cosa que aunque difícil no podemos permitir.
Aún queda mucho para que la sociedad tome plena conciencia del resultado de una conducción sin responsabilidad alguna.
Resultado que como viene siendo costumbre incluye victimas mortales.
Como ya e dicho deberían endurecerse las leyes para aquellas personas que siguen ignorando las advertencias y conducen como locos sin pensar en el riesgo que eso supone para si mismos y para los demás.